El incidente ocurrió durante la jornada del martes por la noche en el American Family Field. Abner Uribe ingresó en la parte alta del octavo episodio para resolver una situación de presión, con dos corredores en las bases y dos outs en la pizarra. El lanzador derecho logró dominar al bateador de los St. Louis Cardinals, Alec Burleson, con un tercer strike cantado que congeló al ofensivo y cerró la entrada de manera definitiva.
Inmediatamente después de concretar el out que preservaba la ventaja de 6-0 a favor de la escuadra de Milwaukee, Uribe reaccionó de manera efusiva y procedió a realizar tres ademanes de carácter obsceno, emulando celebraciones de estilo WWE, orientados directamente hacia el dugout del equipo visitante.
La acción generó un rechazo inmediato por parte de la dirección técnica de los Brewers. Al finalizar el compromiso, el capataz Pat Murphy compareció ante los medios de comunicación y fijó una postura institucional firme y sin matices sobre el comportamiento de su pelotero:
“No sé qué le pasó. Es cierto que siempre ha sido una persona emotiva, pero ese tipo de cosas no son propias de nosotros”, declaró Murphy. “Me dio vergüenza. ¿Por qué lo hacemos? El partido va 6-0. ¿Qué estamos haciendo?”.
A pesar de manifestar su aprecio por las condiciones y el potencial del joven lanzador de 25 años, el estratega fue categórico al señalar que este tipo de indisciplinas afectan la convivencia del plantel y el respeto al rival. “Adoro a este chico. Créanme, lo adoro. Tiene mucho potencial y ha sido fundamental para nosotros en muchos sentidos, pero esto es inaceptable. Así que, pase lo que pase, no se puede tolerar. Por sus compañeros y por todo, eso no se va a tolerar”, concluyó de forma tajante.